Monday, October 20, 2014

9

En un día frío, manteniendo ambas manos a los lados de la taza para absorber el calor que desprende. En días calurosos, dejando que el hielo se derrita apenas lo suficiente para que se enfríe y mantenga su sabor.
Por las mañanas, recién hecho y que despierte. En casa, con tu taza favorita y que no dejas que nadie más toque. En la cafetería de la facultad porque no te ha dado tiempo a tomarlo antes. En un termo en mitad de clase. Después de comer, así te espabilas y la tarde te cunde más.
Su olor inunda la sala cuando lo haces, creando así esa sensación de hogar que tanto nos gusta. Reconfortando cuando nos sentimos solos o cabizbajos. Haciendo que rememoremos todos esos momentos en los que lo disfrutamos con buena compañía. 
Dar un sorbo, antes de que se enfríe, para notar ese escalofrío que te recorre la columna vertebral.
Dejar que te temple desde dentro con su calor reconfortante.

Calienta, reconforta, despierta. No se puede pedir mucho más de una bebida tan simple y deliciosa.




Motivo número 9
para ser feliz:
Muchas gracias a Lu (@fightmeinthesky) por compartir conmigo la felicidad que le provoca.

2 comments :

  1. Ha quedado genial! Y no me des las gracias cielo, lo hago encantada :)
    Muuaks!

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  2. Gosh me identifique jajaja, amo el café de todas sus formas y maneras :)
    Besos!

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